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Halloween Man Rock On by Jesús del Pozo

Esta fragancia aparecida en el 2014 es una nueva variante derivada de Halloween Man del 2012, la cual apunta hacia un extremo menos misterioso y más atrevido que busca romper reglas bajo el concepto de un "yo" que es acompañado del "otro yo" mucho más apegado a los impulsos e instintos, juntos rompiendo los límites con los que se topan. El envase usa la misma botella diseñada para Halloween Man, consistente en un frasco cilíndrico que contiene hombreras plateadas con el nombre del perfume escrito por el costado y encima del cual se ubica el spray, cambiando el color del vidrio de violeta a rojo. En el sitio de Halloween Man Perfume destacan que las notas de la fragancia son: cardamomo, bambú, pimienta roja, limón, lavanda, manzana roja, romero, hojas de violeta, musgo, sándalo, musk y ámbar.

En partida la fragancia presenta un picor dominante medianamente intenso de la familia de la pimienta que va unido con rasgos de cuero de corta duración y que dejan paso antes de los primeros 5 minutos a un enfoque clásico caracterizado por una lavanda combinada con tibiezas de granos de tonka y aires de licor breve, los cuales rebajan el acabado de pimienta con cuero hacia un cardamomo polvoso, incrementando la lavanda a los 10 minutos que sigue dando impresiones de base de perfumería masculina de la década del ochenta en formato suavizado y no profundo, desviándose esta veta hacia bayas de enebro que toman cuerpo a los 15 minutos y se vuelven dominantes, conservando hasta los 20 minutos un fondo de granos de tonka tibios que tienen momentos de oscilación hacia ámbar y sándalo. En fase media a los 30 minutos el perfume sostiene una nota principal de bayas de enebro con tintes de menta que coinciden con los aportes del grano de tonka por el lado de la resina, presentando una tonalidad áspera que se alinea con el primer indicio de licor y deja sensaciones ásperas de pulpa de manzana con madera aromática similar a una molécula de cashmerán, sosteniendo la manzana en una variante no verde que está solapada con especiados de nuez moscada y canela menos picantes y más amaderados, redondeando a 1 hora con una influencia destacada de enebro mucho más ligada a tonka sobre una base de picor mesurado a la madera. A las 2 horas se siente un retorno de la lavanda fundiendo el enebro en el efecto licoroso que también absorbe a la manzana, dando una aproximación más baja al licor de manzana usado en The Secret de Antonio Banderas, con el grano de tonka abriéndose a tonos más amplios de frutas maduras que van por mandarinas y se cruzan con una línea de canela con nuez moscada, desarrollando un acabado terroso de cardamomo con influencia de enebro, con el acabado de licor oscureciéndose a las 3 horas y aproximándose a verdes de pachulí, concentrando varias de las notas verdes a las 4 horas en un acabado que supera a la tonka y enturbia al enebro con aportes de lavanda, romero y pachulí. Sobre las 6 horas la fragancia reduce las capas de la familia de lavanda dejando espacio a ascensos de tonka y ámbar montadas sobre cardamomo y musgo como vestigio del pachulí y romero, con el cardamomo dando un paso por cuero con madera y profundizándose a partir de las 9 horas con picores más notorios que incluyen nuez moscada y siguen dentro de rangos de pimienta no negra, permitiendo distinguir a las 12 horas un punto dulce más ligero que recupera un frescor de bergamota mezclado con ámbar que se separa del grano de tonka que decae hacia madera y nuez moscada con un dejo de menta de enebro. En fase final después de 24 horas de aplicado la fragancia vuelve a picores de pimienta mesurados por madera seca con tintes de pachulí, de la cual deriva un acabado cremoso que dista de los granos de tonka y se acerca a resinas de aspecto medicinal más densas que un ámbar y con acabado al licor con un aire de anís, con este último grupo tendiendo a ser absorbido por un tono de cuero o musgo con un frutal neutro que termina apuntando a bayas de enebro.

La fragancia se siente como una propuesta segura a pesar del nombre rupturista que lleva, teniendo en un comienzo características presentes en algunas fragancias clásicas de los años ochenta y pasando por una fase de aroma estándar que mejora sólo al final pero también cayendo en un segmento conocido que usa tonos de licor con especiados, comportándose a nivel de diario como un aroma con preferencia invernal donde se mueve con más soltura y admite menores restricciones en caso de sobreaplicación, siguiendo un perfil diferente al deportivo. En oficina el aroma se siente serio y con oscilaciones entre lo clásico y un juvenil oscuro, conservando un desplante invernal no intrusivo que se distingue a distancia de conversación pero que coincide con otros productos aromáticos perdiendo potencial de memorización. A nivel nocturno el perfume consigue un mejor desplante en situaciones informales como fiestas juveniles complementadas con vestuario pulcro, perdiendo complejidad a medida que se le aumenta aunque todavía guardando un carácter serio y no extrovertido de cenas y situaciones sociales, confundiéndose con otras fragancias más cotidianas en el extremo formal. En lo romántico algunos puntos especiados pueden molestar a corta distancia, con la veta verde de enebro agregando seriedad que puede frenar la intención de proyectar sensualidad o intenciones de conquista, calzando mejor como perfume de disfrute personal. Rango de edad entre 25 y 45 años.