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Givenchy Gentleman by Givenchy

Esta fragancia del año 1974 es a menudo considerada como un objeto de culto por varios grupos de usuarios como uno de los últimos clásicos modernos de Givenchy. El aroma es relativamente característico y da la idea de recordar a otras fragancias también clásicas (incluyendo posteriores imitaciones e inspiraciones) con una mezcla de verdes herbales y especiados con madera oscura no densa y notas de cuero denso, todos ellos en línea y formando un conjunto armónico. El tester de Givenchy usado en la prueba señalaba las siguientes notas: pachulí, sándalo y cuero ruso (el cual es un extracto de aceite de abedul, apegado a la tradición rusa de impermeabilizar cuero frotándolo con corteza de este árbol).

La partida se siente algo especiada seca, con tonos de verdes no mediterráneos de tipo romero con vetiver y una base que parece ser cuero polvoso intenso y concentrado con resinas inciensadas. En fase media la intensidad de los tonos secos se mantiene, con los verdes tendiendo a raíces de vetiver y los especiados ampliándose en dejos oscuros de canela con nuez moscada. Se siente el pachulí pero en una variante no fresca, diferente al conocido en A*Men y mucho más herbal tendiendo también a raíces, acompañado de unas vetas secundarias de alimonados clásicos, como limones verdes o nerolí de colonia.... pero todo bajo la capa de especiados secos. Con el tiempo los tonos de especies bajan sintiéndose menos secos y refrescándose con más presencia de una línea verde cercana a herbales de cocina como comino o eneldo. A unas 3 horas de aplicado se siente un tono terroso intenso que acompaña tanto al especiado como a los verdes, casi como tierra mojada y que parece ser un musgo. También hay una nota de jengibre cercana al terroso y que huele a cristales de sílica usado en tabletas efervescentes de vitamina C. Ambientalmente el aroma es diferente, no tan seco ni terroso, con un tono de cuero llamativo y elegante con algunos verdes y semillas de herbales. El final se siente elegante, con cuero fresco y suave y verdes especiados tenues y bien ensamblados, sintiéndose en este punto como un aroma sin época e incluso casi sin edad. Las especies dan insinuaciones de madera aromática suave y el pachulí reaparece como base en un tono más fresco alejado del vetiver clásico. Si bien el estilo de la fragancia por momentos se siente conocido (debido a otros perfumes más simples que le han copiado el aroma), en esta fase se distingue la exclusividad del perfume por la calidad de sus ingredientes que se acercan bastante al estilo de nota natural de perfumería artesanal.

La fragancia tiene una presencia clásica bastante masculina y sólida, sin llegar a tonos densos como otros similares en la línea de Antaeus de Chanel o Kouros de YSL, gracias a la inclusión de notas verdes que muestran partes herbales de perfumería tradicional y partes de raíz de vetiver que potencian al cuero. Se siente atemporal y con un dejo fresco sin llegar al extremo refrescante, apegada a la piel y con un estilo de diario que no se siente desperdiciado. En oficina se siente como un aroma en parte derivado del nerolí tradicional de perfumería y en parte especiado maduro con una leve inclinación a invernal, apropiado para una imagen seria y profesional de tradición, algo jerárquico formal y con dinamismo medio. Como aroma nocturno también destaca pero nuevamente apegado a la línea tradicional con tintes formales de invierno y con un corte formal tipo matrimonios. En el campo romántico apela a la vieja escuela, a la definición de "Gentleman" o "caballero elegante" con una imagen masculina muy sólida, especialmente en sus fases finales, perdiendo algo de terreno en un campo más joven y ante fragancias más dinámicas y atrevidas. Rango de edad sobre los 35 años en la partida, bajando a 25 años al alcanzar la fase final.